Mientras comenzamos 2026, el panorama de la ciberseguridad muestra tendencias claras: más ataques, mayor sofisticación y desafíos regionales que requieren respuestas estratégicas, no reactivas. La transformación digital y la adopción acelerada de tecnologías (especialmente IA) están reconfigurando el riesgo cibernético en todos los niveles: desde pequeñas empresas hasta grandes corporaciones.
1. La región LATAM bajo el foco: cifras que impactan
Latinoamérica se ha convertido en uno de los puntos más atacados del planeta:
- Las organizaciones en LATAM enfrentan en promedio más de 2.500 ciberataques semanales, cifra que supera hasta en 40% el promedio global.
- En 2025, datos muestran que la región tuvo 2.716 ataques por semana, un incremento de más del 39% frente al promedio mundial.
- Más de 7.100 millones de intentos de ataque se registraron en solo los primeros seis meses de 2025 en Colombia, situando al país como uno de los desafíos más relevantes de la región.
- Un estudio indica que 6 de cada 10 empresas latinoamericanas no sobreviven a un incidente grave de ciberseguridad a mediano plazo.
Estas cifras reflejan la intensidad y persistencia de las amenazas, impulsadas por adversarios cada vez más automatizados y por la extensa digitalización sin una madurez equivalente en seguridad.
2. Lo que viene en 2026: tendencias que marcarán el año
IA y automatización: defensa y ofensiva aceleradas
La inteligencia artificial (IA) seguirá siendo protagonista tanto para atacantes como para defensores.
- Los cibercriminales están usando IA para generar ataques de phishing más efectivos, crear malware más difícil de detectar y acelerar la automatización de ataques.
- En respuesta, las plataformas de defensa integrarán IA para identificar anomalías en tiempo real, automatizar respuestas e incluso predecir vectores de ataque antes de que ocurran.
Este “duelo de algoritmos” redefine el ritmo de la ciberdefensa y eleva los requisitos de inversión en tecnologías inteligentes y automatizadas.
Identidad y acceso: el nuevo perímetro
En 2026, la identidad será el centro de la seguridad, reemplazando el antiguo concepto de perímetro. Con más trabajo remoto y servicios en la nube:
- La autenticación multifactores, la gestión de accesos y el monitoreo continuo serán imprescindibles.
- La violación de identidades y robo de credenciales siguen al alza, impulsando la necesidad de controles robustos y especializados.
La seguridad basada en identidad no es opcional: es estratégica.
Resiliencia por encima de prevención
Si bien la prevención seguirá siendo clave, las organizaciones aprenderán que no es suficiente detener ataques aislados: deben ser resilientes, es decir:
- Capaces de detectar y contener ataques rápidamente;
- Procedimientos para recuperación operativa;
- Planes robustos de respuesta ante incidentes.
En un entorno donde las amenazas evolucionan con velocidad, la resiliencia determina la continuidad del negocio.
3. Colombia en contexto: desafíos y prioridades para 2026
En Colombia, la digitalización del sector público y privado ha incrementado la superficie de ataque, y el país aparece entre los más desafiados de la región. Lo que 2026 nos exige:
Fortalecimiento de capacidades internas: escuelas de formación técnica, certificaciones y crecimiento de talento especializado en ciberseguridad.
Cooperación público-privada: coordinación entre entidades estatales y empresas para compartir inteligencia y mejores prácticas.
Implementación de marcos robustos: desde NIST hasta ISO 27001, adoptados estratégicamente y no solo como cumplimiento.
Las organizaciones que inviertan en madurez operacional —no solo tecnológica— estarán mejor posicionadas para resistir la presión del adversario.
4. Recomendaciones para 2026: pasos concretos
Para empresas y líderes que buscan anticiparse en este contexto, estas acciones marcan una ruta clara:
- Adoptar seguridad basada en riesgo: priorizar inversiones según las amenazas más probables y el impacto real en el negocio.
- Automatizar detección y respuesta: reducir tiempos de reacción ante incidentes.
- Capacitar y retener talento: programas internos continuos para elevar la cultura de seguridad.
- Evaluar ciberseguros como parte de la estrategia de resiliencia: no sustituye controles, pero mitiga pérdidas financieras.
- Integrar IA defensiva con gobernanza ética: asegurar que el uso de IA siga prácticas responsables, transparentes y seguras.
Un 2026 desafiante, pero accionable
2026 no será un año de calma en ciberseguridad —las amenazas seguirán creciendo en volumen y sofisticación— pero es también un año de oportunidades para liderar la transformación del riesgo a la resiliencia. La región LATAM y Colombia en particular tienen la oportunidad de:
Acelerar su madurez de defensa.
Integrar tecnología con procesos bien definidos.
Construir culturas de seguridad desde la base.
La ciberseguridad ya no es solo un campo tecnológico: es un elemento estratégico para la continuidad de cualquier organización que quiera prosperar en el entorno digital actual.}
El 2026 ya está aquí y llega con un nivel de complejidad tecnológica que exige algo más que adopción de herramientas: exige criterio, visión y decisiones informadas. Las organizaciones que entiendan este nuevo equilibrio entre tecnología, negocio y riesgo serán las que logren crecer con solidez en los próximos años.
En este escenario, contar con un aliado que acompañe, anticipe y traduzca la tecnología en valor real marca la diferencia. En Elliptical, acompañamos a las empresas a navegar este nuevo ciclo con estrategia, seguridad y una visión clara del futuro digital que están construyendo.
Bienvenidos al 2026. Un año para avanzar con confianza.


